En este libro se analiza la reconfiguración socioeconómica y espacial de las regiones antes denominadas "rurales" luego de la incorporación de México a la dinámica económica global. En un contexto marcado por la adversidad y la precarización de la vida en el campo, las familias de estos hogares recurren a diversas actividades para su subsistencia, generado con esto importantes cambios en su entorno, visibles sobre todo en la reorganización productiva de la agricultura, en la diversificación de las actividades económicas de las unidades domésticas y en la creciente importancia de las actividades remuneradas no agrícolas, asociadas en gran medida a la movilidad laboral. Utilizando la noción de "estrategias adaptativas" y con la mirada puesta en las unidades domésticas y familiares, se analizan procesos como la pluriactividad y la diversificación ocupacional. Se abordan también las consecuencias de la inserción de nuestro país en el sistema agroalimentario internacional, a través del estudio del sistema productivo agrícola de la región, así como la dinámica poblacional por la migración. Este trabajo presenta también un análisis articulado de la pluriactividad y la movilidad laboral, abordando la complejidad de los desplazamientos, un elemento propio de las transformaciones experimentadas por estas comunidades en el contexto de la globalización.