Esta obra ofrece distintas lecturas sobre el estado del conocimiento del enfoque de capital territorial, la evolución de experiencias y los nuevos paradigmas de la política territorial, así como estudios de caso que se abordan desde las vertientes de capital territorial, desarrollo endógeno territorial y cohesión territorial. Las propuestas teóricas y aplicadas coinciden en ponderar una mirada sistémica para el análisis del territorio, valorar la importancia de utilizar los recursos tangibles e intangibles para aprovechar sus potenciales internos y reconocer las acciones sinérgicas de los actores para aumentar sus capacidades de coordinación. Con ello se propone que existen formas menos ortodoxas en la manera en cómo se diseñan e instrumentan las intervenciones locales y regionales del desarrollo. Se trata de avanzar en una agenda de investigación donde las personas, las comunidades, organizaciones e instituciones puedan aprovechar sus activos territoriales y adquirir capacidades propias para formular estrategias y sistemas de gobernanza que mejoren su calidad de vida y la sostenibilidad de sus entornos.