El libro que el lector sostiene entre sus manos propone tres ejes de conocimiento del ser humano. El primero está situado en las subjetividades, en la complejidad de las subjetividades, a través de la vida afectiva y del art, en concreto, de la creación literaria. El segundo delimita la población en la que se centra la investigación: jóvenes bachilleres y los fenómenos concretos que dan cuenta de parte de su vida relacional: las relaciones de odio y destrucción que podemos observar en la violencia entre pares; las relaciones de amor establecidas con la amiga o el amigo con derechos; la relación de amor y desamor establecida con el propio cuerpo y las marcas corporales, y las relaciones afectivas triádicas en que se mueven algunos personajes del narrador Juan García Ponce. El tercer eje sitúa la temporalidad de las configuraciones y reconfiguraciones de las formas de relacionarnos afectivamente con los otros y con nosotros mismos en la modernidad y la sociedad de consumo.