El propósito principal de este libro es alentar la discusión sobre las potencias revolucionarias de la clase trabajadora en nuestros días. Los autores que colaboran enfatizan la necesidad urgente de reflexionar críticamente sobre el devenir de la sociedad actual y las posibilidades de generar acciones que apunten hacia transformaciones radicales de la misma. Coinciden, a su vez, en que tal reflexión debe partir de un esclarecimiento del o los sujetos de estas transformaciones y de los determinantes sociales en juego. Ante todo se plantea un debate en torno al papel del ser humano en cuanto sujeto social, que puede resumirse en el siguiente cuestionamiento: ¿se trata de un ser humano que, actuando libre y conscientemente, define su espacio al estilo "humanista", o bien de un ser humano ausente como lo plantea el "anti-humanismo", o que adquiere su definición a partir de su constitución como "personificación" de categorías económicas asignadas por el sujeto capital, entendido éste, siguiendo a Marx, como "la potencia que lo domina todo de la sociedad burguesa"? Vinculadas a este interrogante aparecen otras preguntas: ¿la clase trabajadora carece de toda potencia propia? De ser así, ¿habría que esperar que una transformación venga motivada por el sujeto capital? ¿Cómo se define hoy el proletariado y cuál es su rol social? ¿La transformación puede ser un proceso sin sujeto, o bien, se trata de un proceso de sujetos (en plural) que buscan reivindicarse en su individualidad o de un sujeto universal que se presenta fragmentado? ¿Cómo entender el lugar y surgimiento de movimientos de género, étnicos, rurales, etcétera? ¿Qué lugar ocupa en estos movimientos el objetivo de abolir el capital? ¿Hasta dónde debe plantearse un cambio? ¿Es suficiente un proceso de reformas que den un "sentido más humano" al sistema, al estilo de las políticas keynesianas o debe plantearse una revolución de gran calado?