Pensar sociológicamente la Biopolítica o biopolíticamente la Sociología es una provocación, un trabajo ineludible que intenta colocar la mirada en un lugar particular que como bien señala Foucault nos remite al propio Aristóteles, ya que para él el hombre era "un animal viviente y además capaz de una existencia política", mientras que para el pensador francés "el hombre moderno es un animal en cuya política está puesta en entredicho su vida de ser viviente". Por lo que una de las preguntas centrales de la biopolítica es si ésta refiere al poder de la vida o al poder sobre la vida o a ambas. Así como no hay una Sociología sino diferentes aproximaciones sociológicas, tampoco hay una Biopolítica sino diversos objetos de estudio y referentes históricos. El vínculo entre Sociología y Biopolítica nos obliga a pensar nuestras condiciones actuales de violencia, corrupción, enfermedades o epidemias, procesos de descomposición social, el lugar de la cultura, el arte y la educación, los excesos en la producción y consumo de nuestra propia vida, el desbordamiento de información y dispositivos tecnológicos que vacían de sentido y significado a la vida. Quizá hoy la forma universal de mayor control de la vida de las poblaciones es aquella que refiere a la violencia positiva, a la simulación, al cinismo y a la autoexplotación.