Los estudios sobre el trabajo permiten comprender y explicar las formas no solo del desarrollo capitalista, sino también de la participación de las relaciones sociales; es decir, van más allá de una conceptualización economicista de demanda y oferta laboral. A través de la comprensión y análisis del trabajo se observan y perciben formas tradicionales, atípicas, convencionales y sui generis de laborar y de organizarse. De ahí que el trabajo involucre directa e indirectamente una gran cantidad de actores sociales, políticos, familiares y comunitarios. El objetivo de esta obra es, precisamente, analizar y participar en el extenso debate sobre las relaciones laborales como elemento neurálgico de las relaciones sociales, las cuales se enfrentan a nuevos espacios, horarios y sujetos que intervienen en el trabajo y trastocan otros factores simbólicos y culturales en la familia, la escuela, la comunidad, las asociaciones y los vecindarios -ya sea en el ámbito urbano o rural- y en las que se plantea un novedoso sentir del trabajador. A lo largo de estas páginas se abunda en lo que otros investigadores han postulado sobre el término de trabajo "no clásico" o el "otro trabajo" y se retoman algunos factores simbólicos, emocionales y culturales, así como la inclusión de sujetos que intervienen en el proceso productivo.