Revivir el pasado con el hálito del presente es una apuesta bibliográfica rebelde, irreverente en muchos sentidos; busca ser un torbellino que espanta las telarañas de una reflexión historiográfica escolástica, tradicionalista. Por ello sus autore(a)s mezclan temas, dan saltos temporales, intersectan temáticas y clásicos de la literatura y la historia buscando salir de la centralidad discursiva (canónica) de la reflexión sobre el sentido de la historia y el peso que en ella tiene la cultura. Así visto, el libro tiene como tema central un campo tan original como difícil de aprehender: lo cultural. Retoma autores clásicos para llevarlos a juicio, ponerlos bajo la luz de nuevas inequidades contemporáneas (como) la historia de la globalización, la crisis de la modernidad, la Historia Global, los estudios subalternos o el reto de la memoria cultural. Una de las mayores contribuciones de la obra de su elenco de fuentes. Muchas tradiciones historiográficas convergen en el volumen; desde Hartog hasta Burke, pasando por Anderson, Rüsen y Kosellek: la Historia Global, la Annaliste, las tradiciones mexicanas y otras disciplinas como la antropológica y la crítica literaria se incluyen con citas actuales y relevantes al campo histórico.