Las ciudades fueron la base de la construcción de la sociedad colonial. Capitales administrativas, económicas y eclesiásticas, las urbes fueron complejos puntos nodales donde la presencia de la Iglesia moldeó su espacio interno. En este libro abordamos, desde diversas perspectivas, los diferentes procesos para que la Iglesia alcanzara esta primacía en los espacios urbanos, los términos en los que las relaciones institucionales lo hicieron posible y algunos aspectos de la compleja relación de la Iglesia y las ciudades, a partir de tres ejes temáticos: la Iglesia en la conformación y apropiación de los espacios urbanos; las instituciones eclesiásticas en la sociedad a partir de su inserción en las ciudades, la importancia de la cultura y el simbolismo que produjeron las corporaciones y los actores ligados a los saberes religiosos