En Justine o los infortunios de la virtud, la obra que le valió su encierro final, en el que permaneció hasta su muerte, el marqués de Sade satiriza a la burguesía triunfante de la Revolución francesa representada en el conde de Bressac, el perverso libertino autor de los más aborrecibles actos criminales. Como en otras de sus novelas, Sade reconstruye el discurso implícito que guía los acontecimientos de aquella revolución y lo pone en boca de sus personajes sádicos. Así vemos cómo la burguesía prostituye y tergiversa el pensamiento filosófico de su tiempo -como en el nuestro-para justificar sus crímenes. La alegoría sadiana refleja las atroces realidades económicas, sociales, políticas y culturales que vivimos en el neoliberalismo. Bressac es espejo del cinismo, la indiferencia y la hipocresía de los actuales empresarios, políticos e intelectuales orgánicos del bloque en el poder. El retrato de la naciente burguesía francesa del siglo XVIII es la radiografía moral y psicológica de las oligarquías que dos siglos después, en el capitalismo industrial plenamente mundializado, decide cotidianamente en despachos empresariales y oficinas de gobierno políticas genocidas para precarizar salarios; privatizar servicios médicos y educación; diseñar conflictos que destruyen tejidos comunitarios; expulsar poblaciones y despojarlas de sus riquezas territoriales en las regiones donde operan megaproyectos que envenenan tierra, agua y aire hasta generar una crisis de salud explosiva; planear masacres de campesinos y asesinatos sistemáticos de luchadores sociales, mujeres y periodistas con la complicidad de militares, funcionarios gubernamentales, caciques sindicales, grandes empresarios, periodistas y políticos asociados con grupos criminales en negocios ilegales como el tráfico de drogas, personas, etcétera. En este libro Jorge Veraza continúa revelando cómo la vida y la obra de Donatien Alphonse Francois de Sade encarnan, reflexionan y critican las raíces más profundas del nacimiento de la sociedad moderna. Éste fue el pensador que puso su vasta erudición y su cultura universal al servicio de la construcción del pensamiento político más radical de su tiempo (Jorge Veraza, El otro Sade. Democracia directa y crítica integral de la modernidad. Los escritos políticos de D. A. F. de Sade. Un comentario, 2014) y por ello compartió la represión y distorsión de la memoria de ese nacimiento (Jorge Veraza, Bataille contra Sade. Las muy elaboradas mentiras de Georges Bataille sobre D. A. F. de Sade 2015).