El objetivo de esta obra es presentar un método participativo para la construcción de indicadores de satisfacción de la infraestructura peatonal desde la perspectiva del espacio público saludable en la Ciudad de México. Para ello se exponen las bases del concepto "Espacio Público Saludable", e identifican los principales instrumentos normativos y programáticos a nivel nacional y local, a través del vínculo del entorno, la movilidad y la promoción de la salud. La propuesta se basa en el Protocolo de Vancouver impulsado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), destinando a crear entornos que promuevan la adaptación de las ciudades a las necesidades de movilidad de la ciudadanía en general y de manera particular para grupos con necesidades específicas como las personas adultas mayores y con discapacidad.